El senador aguascalentense Fernando Herrera Ávila demandó investigar de manera exhaustiva los presuntos sobornos millonarios que pagaron Los Zetas a  Humberto y Rubén Moreira, ex gobernador y actual mandatario de Coahuila.

Todo indicio de esta vinculación con el crimen organizado debe ser investigado y sancionado por la autoridad como un asunto de la más alta prioridad, subrayó el coordinador de los senadores del PAN.

En entrevista, aseguró que el informe de la Universidad de Texas que revela que dicho cártel entregó, presuntamente, sobornos a los hermanos Moreira, confirma lo que ya era un secreto a voces.

Expuso que los coahuilenses vivieron día a día en la incertidumbre y conocieron la forma en que “la plaza” fue regenteada durante los sexenios de los Moreira, circunstancia que llevó incluso al asesinato de uno de los hijos de Humberto, considerado por la revista Forbes como uno de los 10 mexicanos más corruptos.

En fin –precisó– “no es nada nuevo bajo el sol”.

Herrera Ávila dijo que el gobierno del PRI, del que Humberto Moreira fue dirigente nacional de marzo a diciembre de 2011, deberá actuar mediante las autoridades que tienen bajo su responsabilidad la procuración de justicia.

Consideró que con este caso el gobierno federal tiene enfrente la gran oportunidad de demostrar su capacidad para hacer valer la ley y castigar a todos aquellos que cometen un delito, sea del partido que sea.

Sería imperdonable que Humberto y Rubén Moreira fueran exonerados una vez más, pues ya pesan sobre ellos denuncias sistemáticas de corrupción, endeudamiento y nexos con el crimen organizado.

Recordó que hoy los coahuilenses deben más de 36 mil millones de pesos por los desfalcos e irregularidades cometidas por los Moreira, dinero que fue a parar al bolsillo de unos cuantos.

Humberto Moreira fue alcalde de Saltillo de enero de 2003 a junio de 2005 y gobernador del estado de diciembre de 2005 a enero de 2011, mientras que su hermano Rubén ocupa el cargo desde diciembre de 2011.

De  2011 a 2016 los coahuilenses han pagado 19 mil millones de pesos por concepto de intereses y manejo de la megadeuda heredada por los Moreira.