*La canasta básica aumentó como nunca en 17 años y la inflación es la más alta en cinco años.

*El índice inflacionario casi se duplicó y el peso se devaluó poco más de 50 por ciento, subrayó.

Villahermosa, Tab., 12 Nov.- Con el PRI en el gobierno no sólo han repuntado la violencia, la corrupción y la impunidad, sino que ahora, además, los precios de la canasta básica y la inflación también van al alza, en perjuicio de millones de mexicanos, especialmente los más pobres.

Así lo afirmó el senador aguascalentense Fernando Herrera Ávila, quien asistió al informe del gobernador perredista Arturo Núñez Jiménez, en su calidad de coordinador de los legisladores panistas.

Los mismos que en 2012 presumían de saber gobernar, provocaron que en octubre pasado la inflación anual escalara al 6.37 por ciento –la más alta desde entonces– e hiciera crecer en 8.80 por ciento el precio de la canasta básica, que es el aumento más significativo en 17 años, expuso.

Herrera Ávila recordó que este gobierno recibió de la administración del PAN un país con 3.5 por ciento de inflación y un precio del dólar a 12.93 pesos, moneda que en octubre de este año llegó a 19.14 pesos.

Es decir, en cinco años el índice inflacionario casi se duplicó y el peso se devaluó poco más de 50 por ciento, subrayó.

Comentó que lo mismo ocurre con la canasta básica, cuyo precio se ha elevado por encima de la tasa inflacionaria. En 2012 la canasta alimentaria urbana costaba mil 200 pesos; de 2016 a 2017 pasó de mil 322 a mil 422 pesos, con un incremento de 7.53 por ciento.

En el medio rural, añadió, al inicio de este régimen la canasta alimentaria tenía un costo de 800 pesos pero de 2016 a 2017 subió de 937.96 pesos a mil 014.15 pesos, con un aumento de 8.12 por ciento.

El panorama es aún más desalentador, dijo, si a ello se agrega que los salarios precarios no alcanzan para cubrir la canasta básica, ya que el promedio de aumentos en las revisiones contractuales ha sido entre 4 y 4.5 por ciento.

Señaló que las torpezas,  errores y omisiones del gobierno han colocado a México como el país con el segundo índice inflacionario más alto en la OCDE, pero lo más grave es que en septiembre pasado cuatro de cada diez mexicanos no pudo comprar la canasta alimentaria con el ingreso de su trabajo.

Precisó que las gotas que derramaron el vaso fueron la contraproducente reforma fiscal y los gasolinazos que, junto con la devaluación del peso, han traído una escalada en los precios de la canasta básica y en los servicios, así como una inflación en niveles que hacía mucho no se veían.

Es un hecho y las familias la están padeciendo cada día en las tiendas y mercados, comentó el legislador panista al ejemplificar que según el Coneval en el segundo trimestre de 2017 el 39.9 por ciento de la población no pudo adquirir la canasta alimentaria debido a la elevada  inflación.

Herrera Ávila lamentó que el instinto recaudatorio del gobierno le impide ver que  a partir del gasolinazo puso en riesgo la estabilidad social, perdió el control sobre la inflación y aun así persiste en una política económica que solo genera inflación, devaluación y carestía.

Acción Nacional –aclaró–. lo advirtió en su momento: el gasolinazo iba a provocar más inflación y para desgracia de millones de mexicanos, así ocurrió. Es inadmisible que 12.3 millones de mexicanos sobrevivan con 25 pesos al día.

No olvidemos que la inflación hace inaccesibles productos de primera necesidad y lastima en mayor medida la economía de quienes menos tienen, por lo que ha sido factor central en el aumento de la pobreza y la desigualdad social, concluyó diciendo Herrera Ávila.