En el marco de la Sesión de la Comisión Política Permanente del Partido Revolucionario Institucional (PRI), el Consejero Político Estatal, Isidoro Armendáriz, reiteró que no tiene interés alguno en la candidatura plurinominal; además, subrayó que estos espacios deben ser para militantes distinguidos en tareas de partido, no un castigo para la militancia ni una rémora para el avance electoral del candidato a la Presidencia de la República.

Dijo que esta tarde, cuando se lleve a cabo dicha reunión, será necesario que los grupos políticos internos pongan como prioridad una decisión de partido, alejada de los intereses personales.

Agregó que la designación de las candidaturas plurinominales debe darse desde el priismo de Aguascalientes, como un acto de congruencia política, para que el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) solamente avale dicha decisión. Los sectores, organizaciones y agrupamientos adherentes al Partido no deben estar ausentes en el proceso electivo, tampoco los comités municipales y seccionales, toda vez que en ellos recae la fuerza organizada de la militancia, el proselitismo y el trabajo territorial. Una decisión diferente y unilateral niega la naturaleza estructural del Partido.

Comentó que existe generosidad en intrigas y maquinaciones políticas para medir fuerzas, y tretas para conseguir mayores espacios personales o de grupo, como herencia de un partido añoso que ha transitado durante casi nueve décadas. Se requiere que las candidaturas plurinominales eleven positivamente la imagen del Partido y destierren incompetencia, deshonestidad y frivolidad.

 “Un diputado plurinominal, hoy más nunca, debe ser el emblema de la unidad, el símbolo de la eficacia y la síntesis de la dignidad partidista en sus principios y valores, por lo que su postulación no debe ser sorpresiva ni humillante”.

Explicó que el arraigo social, el compromiso con la Nación y la noción de gobernabilidad no chocan ni niegan la representación proporcional. De ahí que el principio plurinominal lleva consigo la consolidación del marco ideológico, la aptitud para el debate parlamentario y la deliberación política. Es decir, convertir iniciativas e ideas plurales en producto legislativo.

“En el PRI moderno quienes no tienen impronta aristocrática ni títulos nobiliarios concedidos difícilmente pueden llegar a la Cámara de los Lores; es decir, no tienen posibilidad alguna de ser candidatos plurinominales. En cambio, otros partidos acicatean a sus cuadros más notables y relevantes para que salgan a la calle en busca de votos como candidatos de mayoría”.

Concluyó que la legitimidad y la autoridad moral de un candidato plurinominal se la da una gran convención democrática con integrantes de los consejos políticos estatal y municipales cuyos aspirantes previamente sean medidos y pulsados a través de encuestas, sondeos y opiniones.