CENSURA FERNANDO HERRERA  DOBLE LENGUAJE DE AMLO EN REFORMA EDUCATIVA

*Navega entre la incongruencia y la falsedad.

*Anaya va por una auténtica revolución educativa.

Es alarmante que quien aspira a ser Presidente, como Andrés Manuel López Obrador, politice la educación, rechace el diálogo y se niegue reiteradamente al contraste de las ideas y propuestas sobre el modelo educativo, acusó el senador aguascalentense Fernando Herrera Ávila.

En temas torales utiliza un doble lenguaje. Sus propuestas contenidas en el Proyecto Alternativo contrastan con el discurso; primero tira la piedra y luego retrocede cuando se siente acorralado. Navega entre la incongruencia y la falsedad, subrayó el líder de los senadores del PAN.

Explicó que la inasistencia del candidato de Morena al foro 10 Preguntas por la Educación,  y el envío tres días después de un escrito donde no habla de cancelar la reforma, confirman su temor al debate abierto y su desprecio a las organizaciones de la sociedad civil convocantes.

Sin embargo, añadió, el encuentro que sostuvo este sábado en Oaxaca con el magisterio, para dar a conocer un decálogo que sí incluye echar abajo la reforma, pone de relieve que a cambio de votos el tabasqueño se pliega.

No está consciente –remarcó– del daño que le causaría a la niñez con su reiterada amenaza de dar marcha atrás a la reforma educativa y más aún al pretender consultas públicas al estilo Venezuela con miras a una reforma a modo, que satisfaga intereses y caprichos.

El rechazo de López Obrador a la reforma educativa no es reciente, pues desde hace varios años  es pública su alianza con la sección 22 de la CNTE que en marzo pasado le refrendó su apoyo.

Hoy está  desesperado. Ya pactó con Elba Esther y ahora coquetea con la disidencia en busca de su voto corporativo. No entiende que con la educación no se juega, pero en su ambición por el poder es capaz de todo a cualquier precio.

La educación, puntualizó Herrera Ávila, es un derecho humano fundamental de todos los mexicanos y atentar contra ella es cancelar la transformación del país y extender el círculo de la pobreza y la marginación.

Recordó que el rezago educativo es alarmante. De acuerdo con el Inegi, en 2016 de los 89.7 millones de personas de 15 años y más,  30.8 millones (34.3 por ciento) se encuentran en esa situación.

Chiapas, Oaxaca, Michoacán y Guerrero viven una auténtica tragedia educativa; registran los índices de rezago más altos a nivel nacional con 52.1, 51.8, 47.8 y 46.9 por ciento, respectivamente y no obstante son escenarios de constantes conflictos por la disidencia magisterial.

En cambio, señaló, Ricardo Anaya se ha comprometido a llevar a cabo una auténtica revolución para mejorar la calidad educativa, con marcado énfasis en la capacitación y  la formación docente, mediante una mayor inversión.

Aseguró que con el candidato de la coalición Por México al Frente la reforma educativa se va a ejecutar a cabalidad y pondrá a las niñas y los niños en el centro de las decisiones y como principales beneficiarios. De ninguna manera dará marcha atrás y buscará la reconciliación con el magisterio.

Además, apuntó, la propuesta de Ricardo Anaya dista mucho de la de López Obrador, ya que uno de sus ejes centrales es la competencia; es decir, para convertirse en docente o directivo de un plantel se debe competir con otros para que los mejores obtengan las plazas.

De esta forma, se evita la venta de plazas y el pase automático. Ya no será el Sindicato u otra decisión política las que definan. Se trata de una reforma educativa más pedagógica, concluyó Herrera Ávila.