MOS_PAQUETE ECONOMICO_06102015

 

  • Podría bajar la gasolina entre 0.50 centavos y un peso a partir del próximo año

 

  • Es necesario que la Federación se ajuste a una política de ahorro, transparencia y eficiencia

 

El Senador Martín Orozco Sandoval, integrante de la Comisión de Hacienda y Crédito Público de la Cámara Alta, consideró necesaria una transformación en la política fiscal y económica del país, al estar anclados en bases que impiden el crecimiento y el bienestar igualitario de la población.

Al exponer por separado, ante los integrantes del Colegio de Arquitectos de Aguascalientes y un grupo de mujeres empresarias, un análisis de las condiciones del Paquete Económico 2016 del Gobierno Federal, puntualizó que la estrategia en el gasto en lo general, no contribuye a generar riqueza, por lo que consideró necesario intervenir con responsabilidad en una mejor orientación de los recursos públicos, aún y a pesar de que la Cámara responsable de la aprobación de dicho presupuesto es la de Diputados.

Explicó que uno de los puntos que podrán contribuir a que permee un beneficio entre la sociedad, sería la reducción en los precios de las gasolinas, propuesta que presentó en tiempo y forma  el Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional (PAN), en el Senado de la República.

Indicó que ya hubo cierta apertura a la intención de disminuir al menos entre 0.50 centavos y hasta un peso por litro del combustible, si bien es insuficiente, es un avance, ante el sentido reclamo de los mexicanos de poner un  alto al elevado costo de los combustibles ya que la tendencia a nivel internacional es a la baja excepto en México.

Explicó que la Reforma Energética contempla que sea hasta el 2018 que el precio se fije por el libre mercado. Sin embargo, “desde el próximo año ya puede bajar el precio, considerando el suficiente recurso que ingresa a la Federación por el costo a como lo adquiere y como lo vende al público y teniendo como garantía no perder lo del Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS), y por el cual se prevé un crecimiento del 127 por ciento con relación al presente año, con  una captación de 363 mil millones de pesos.

Fueron mujeres de empresa las que respaldaron no desistir a esa intención, debido a que el beneficio económico sería para los mexicanos en general y no únicamente para los que poseen vehículos.

En sus exposiciones, Martín Orozco Sandoval fue enfático al demandar un gasto público  austero y efectivo, además de reducir el costo de la burocracia y ya no seguir con el sobreendeudamiento.

Señaló que  los 4.7 billones de pesos previstos como ejercicio del año 2016, no cuentan con una distribución correcta, sobre todo porque se afectan algunos sectores estratégicos como es el de la inversión en infraestructura que baja a un 20 por ciento del gasto, no obstante que ser uno de los principales motores de la economía.

En todas sus estructuras el Gobierno Federal eroga 3.5 billones de pesos, esto es el 75 por ciento del presupuesto.  De ese monto, el 62 por ciento, es decir, 2.2 billones de pesos es para el pago de salarios y prestaciones de la burocracia.

Otra de las preocupaciones es el  descontrol en el endeudamiento.  Actualmente se deben 5.9 billones de pesos, que ya representa el 35 por ciento del valor real de lo que el país produce anualmente.

Para el siguiente año se han previsto pasivos por 609 mil millones de pesos, sin considerar lo que pudieran conseguir los organismos gubernamentales externos.

El Senador por Aguascalientes consideró necesario que la Federación se ajuste a una política de ahorro, transparencia y eficiencia, más que a su intensa labor fiscalizadora y recaudadora.

Más aún porque ha quedado en evidencia con el Impuesto al Valor Agregado (IVA), que el consumo no crece por falta de liquidez. Tampoco se ha logrado incrementar la base tributaria por lo que serían los mismos clientes cautivos de hacienda.

Hizo referencia a un pronóstico económico reservado para el siguiente año, con una caída del Producto Interno Bruto (PIB), estimada en el 0.1 por ciento, el alza en las tasas de interés, la reducción en la producción y el costo del petróleo y el encarecimiento del peso frente al dólar.

Por ello, insistió en darle un manejo al gasto público apegado a la realidad del país, para hacer frente efectivo a los retos actuales y los que se aproximan.